Bambú: El Material Infravalorado - Parafina

Bambú: El Material Infravalorado

El bambú es un material orgánico y de origen natural que destaca por su crecimiento rápido. En sus primeros años de vida desarrolla una compleja trama de tallos subterráneos que sirve de sustento y base estructural para la caña, que en Parafina estamos orgullosos de utilizar como nuestro primer material sostenible.

Estas cañas podrán cosecharse casi indefinidamente con unos periodos entre cosecha de 2 a 5 años. Su velocidad de crecimiento cercana a 1 metro al día hace que puedan llegar a alcanzar alturas de entre 15 y 25 metros. Este proceso rápido reduce las posibilidades de que el ecosistema local se dañe cuando se cosecha.

Una característica poco conocida de estas plantas es que a lo largo de su vida producen más oxígeno que algunos árboles comunes, debido a que se encuentran dentro de la familia de gramíneas. Junto con su rápido crecimiento y su aportación de oxigeno hacen que se convierta en un material indispensable para combatir el calentamiento global durante los próximos años, ya sea ofreciendo un material resistente y biodegradable como regenerando los suelos donde se planta.

El bambú es un material muy variado, según el tipo podemos encontrar tipos muy ligeros, pero a la vez muy rígidos, otras variedades pueden ser más pesadas y flexibles, existen variedades de crecimiento más lento en las cuales podemos encontrar vetas muy poco marcadas y otras variedades que pueden crecer con una velocidad asombrosa.

Este material posee numerosos colores por lo que puede aportar variedad a una serie de productos fabricados con el mismo material. Sus vetas son muy características así oki su gran resistencia a la presión y no tanto a la tracción. En construcción es muy utilizado como pilar o estructura principal sobre la que apoyar un cerramiento o pared. En moda es muy utilizado en pequeñas piezas de bisutería o relojes y sobre todo en gafas donde esa pequeña flexibilidad hace que se desarrollen modelos muy variados, pero con una gran resistencia.

Otra importante característica que reseñar es la reducida huella de carbono de este material, al tratarse de un material totalmente natural las emisiones de CO2 relativas a su cultivo son escasas, es más, el bambú es una de las plantas que más dióxido de carbono, uno de los principales contribuyentes al cambio climático, absorbe por lo que hace una función doble reduciendo la contaminación allí donde se cultiva. Por ejemplo, el bambú consume dióxido de carbono, una plantación de una hectárea de este material produce un 35% más de oxígeno que la misma cantidad de árboles comunes. No podemos discutir con esos números. El bambú tampoco necesita mucha agua, aproximadamente un 60% menos que la media.

En su cultivo no se necesitan productos químicos ni plaguicidas. Eso es genial para nosotros porque estos químicos dañinos y tóxicos pueden acabar con peces, aves y otros animales salvajes o incluso también pueden dañar a los humanos.

El bambú tiene personalidad propia, es único al igual que el tronco de un árbol en el bosque posee una variedad infinita de detalles que hacen cada producto fabricado con este material totalmente único. Puede pensarse que el bambú está en riesgo de desaparecer, esto se debe a que en países más desarrollados es más difícil observar plantaciones de bambú y se concentra en países donde el cultivo es el motor de la economía o con grandes extensiones de terreno sin construir. Pero no todo iban a ser características favorables, el bambú tiene un talón de Aquiles importante: es frágil.

Cuando nuestros fundadores comenzaron con la experiencia de iniciar el proyecto Parafina buscaron un material que reflejase los valores e ideas en los cuales querían basar su empresa. En este caso, el bambú, del que se conocen más de 1.000 especies distintas, cada una posee diferentes características que ofrecen una amplia variedad de aplicaciones y acabados diferentes, es un material utilizado desde la construcción hasta unas gafas de sol, pasando por biomasa, aislantes térmicos, tejidos vegetales.

Los fundadores de Parafina buscaban crear un proyecto que fuese más allá de crear un producto sostenible. En Parafina optamos por el bambú tanto por sus variadas formas, colores como sus innumerables aplicaciones, este material procedente principalmente de los campos de asía tiene un origen sostenible como su producción por lo que su cultivo y explotación son considerados muy beneficiosos en la creación de productos sostenibles tanto en origen generando empleo y riqueza en zonas rurales como en destino.