Descubriendo El Corcho. Beneficios Y Contradicciones - Parafina

Descubriendo El Corcho. Beneficios Y Contradicciones

El corcho es, originalmente, una corteza de árbol que lo ayuda a resistir a condiciones medioambientales extremas. Está constituido por células muertas que se llenan de un gas parecido al aire, por ello es extremadamente ligero.

Además, está compuesto por suberina y cerina que aportan cualidades muy importantes a este material como es su resistencia al fuego o su flexibilidad.

La función natural del corcho es proteger las partes vivas del árbol que lo genera y su estructura alveolar, que impide que el aire circule,  su bajo contenido en agua y la falta de conductividad de sus compuestos hacen que sea un material cuyo principal uso sea el de aislante térmico.

¿Cómo se extrae? Aproximadamente se comienza a recoger cuando el árbol tiene unos 25 años, teniendo en cuenta que se haga de manera respetuosa con el medioambiente, y en los meses entre junio y agosto, para no dañar el árbol. Que el corcho consista en un material natural hace que tenga características como ser biodegradable, reciclable y reutilizable.

¿El corcho contamina? No supone un problema de contaminación en cuanto a emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera a la hora de su producción, pero sí un mal reciclaje del mismo, como puede ser arrojar tapones de botellas de vino al mar, con lo que ello conlleva, degradando el entorno marino.

¿Qué podemos hacer? Lo ideal es poder adquirir productos que respeten el medioambiente, bien a través de una producción sostenible que haya respetado al árbol y su entorno, o bien dándole una segunda vida por medio del reciclaje.

En Parafina, hemos optado por la segunda opción y, fusionando el corcho con el HDPE, hemos creado unas gafas de sol que gracias a su composición, son sumamente ligeras y resistente además de ser respetuosas con el medioambiente.